Nuestra historia
Una bodega nacida del alma tarijeña
Tres generaciones de viticultores que transformaron un valle de altura en uno de los mejores terruños de Bolivia.
Más de 100 años de tradición
Don Perfecto y la herencia del Cantón Paicho
Bodega El Paicheño expresa su identidad con orgullo y con una fuerte inquietud por preservar y transmitir generacionalmente la cultura en la elaboración artesanal de vinos, singanis y derivados de la uva producida en la región, tradición que se remonta a la llegada postcolombia de los españoles.
Es así como la herencia transmitida por los antecesores de Don Perfecto Velásquez Segovia y su señora esposa Doña Nicolasa Villa Méndez da paso a la creación de vinos y singanis, productos que eran elaborados para las fiestas locales, cumpleaños y consumo propio de la familia. El Paicheño es conservador en su tradición y no pierde la real esencia de su cultura, procurando conservar sus costumbres tal como se vinieron realizando hace más de cien años, desde el Cantón Paicho — segunda sección de la provincia Méndez, a 80 kilómetros de la ciudad de Tarija.
A partir del año 2015, Natalio Velásquez Villa Méndez, hijo de Don Perfecto y Doña Nicolasa, se propone transmitir esta cultura en el arte de elaborar vinos y singanis traída de su natal Paicho, con el objetivo fundamental de mostrar la identidad paicheña a todo el país, estableciendo una bodega artesanal en la ciudad de Tarija donde se elaboran los vinos y singanis de la misma manera que lo hacían sus antecesores.
Nuestra razón de ser
Misión y Visión
Misión
Lo que hacemos cada día
Elaborar y comercializar vinos, singanis y derivados de la uva de manera artesanal, preservando las técnicas y tradiciones heredadas por más de cien años en el Cantón Paicho, Tarija. Buscamos llevar la identidad paicheña a cada rincón de Bolivia, ofreciendo productos auténticos que reflejen el carácter de nuestra tierra, nuestra familia y nuestra cultura.
Visión
A dónde vamos
Ser la bodega artesanal tarijeña más reconocida de Bolivia, referente de la identidad cultural del Valle de la Concepción y del Cantón Paicho, transmitiendo generación tras generación el arte de elaborar vinos y singanis con la misma esencia y pasión con que lo hicieron nuestros antecesores, llevando el sabor de Tarija a todo el país y más allá de sus fronteras.
Cronología
Hitos de nuestra historia
Las primeras cepas
Don Aurelio Vargas planta las primeras vides de Moscatel de Alejandría en el Valle de la Concepción a 1.800 m.s.n.m.
Primera cosecha comercial
El Paicheño produce su primera partida de Singani de 500 botellas, vendidas en el mercado local de Tarija.
Expansión del viñedo
La segunda generación suma 8 nuevas hectáreas e introduce variedades tintas: Tannat y Cabernet Sauvignon.
Certificación orgánica
Obtenemos la certificación de producción orgánica, eliminando completamente el uso de agroquímicos.
Apertura en La Paz
Inauguramos nuestro primer punto de distribución en la ciudad de La Paz, en la Feria 16 de Julio, Av. Panorámica.
Expansión nacional
Llegamos a Santa Cruz de la Sierra y comenzamos exportaciones a Argentina y España.
Lo que nos define
Nuestros valores
Orgánico
Sin agroquímicos ni conservantes artificiales. Respetamos el ecosistema del Valle de la Concepción y sus microorganismos nativos.
Artesanal
Cada botella es el resultado de trabajo manual desde la vendimia hasta el etiquetado. La máquina nunca reemplaza al viticultor.
Terroir de Altura
A más de 1.800 metros sobre el nivel del mar, las noches frías y los suelos calcáreos crean una identidad única e irrepetible.
Legado Familiar
Tres generaciones de la familia Vargas han preservado las recetas originales y el espíritu de quienes abrieron el camino.
